La 46º edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho llegó a su fin y quedó confirmado, una vez más, su posicionamiento como una de las fiestas populares más convocantes de Argentina, por poseer la característica de reunir en un mismo espacio la artesanía, la música, la danza, la producción y la gastronomía que identifica a los catamarqueños.

Desde la secretaría de Cultura de la provincia, encargada de la programación artística y de gran parte de la organización de la fiesta, se valoró en este año, pese a la crisis que afecta a todos los argentinos, el gran acompañamiento de público en las distintas propuestas artísticas que ofreció este año el Poncho.

“Éste fue un Poncho austero; teníamos dudas sobre cuál sería la respuesta de la gente, pero en verdad ha superado las expectativas que teníamos para una situación económica que se presenta difícil para todos. Creo que el trabajo sostenido de promoción de la Fiesta del Poncho ha dado sus frutos, porque el turismo nacional se ha decidido por el norte del país y por Catamarca en particular”, señaló la secretaria de Cultura, Patricia Saseta.

Seguidamente, destacó que el éxito de la edición 2016 de la fiesta “ya presenta nuevos desafíos a futuro, porque nos obliga a redoblar esfuerzos para hacer crecer nuevos espacios, como el del Poncho Diseño, que tuvo muchísima repercusión entre los visitantes”.

Saseta destacó la puesta en marcha de espacios alternativos para que artistas, profesionales y amateurs pudieran mostrar lo suyo, subsanando –en parte- la falta de espacio para contar en esta edición con el Salón de la Cultura.
Escenario mayor

El escenario mayor ofreció una extensa cartelera artística en la que se priorizó a los artistas catamarqueños.

A lo largo de 11 noches de festival, no sólo cantores y bailarines del folklore tuvieron su espacio, sino también se pudo conocer el trabajo de artistas de tango, cumbia, cuarteto y rock, ofreciendo más de 200 propuestas sobre el escenario, que tuvieron gran aceptación de la gente, generando incluso que nuevos públicos se acercaran al festival.

En ese marco, es importante destacar que el festival permitió mostrar la riqueza artística de toda la provincia a través de las delegaciones departamentales y de los ganadores del certamen Pre Poncho, que hicieron posible mostrar diversidad, identidad y nuevos valores artísticos, abriendo oportunidades a grupos y solistas que aún no habían podido llegar a la fiesta.

“Quiero valorar expresamente el apoyo de los municipios, no sólo en traer sus delegaciones artísticas, sino también por acompañar como lo hacen año a año a sus artesanos y por haber realizado los Pre Poncho en sus respectivos departamentos. Fueron, más que nunca, verdaderos co-organizadores de la fiesta”, señaló la secretaria de Cultura.

En cuanto al número de espectadores, el promedio de ocupación del salón durante las 11 noches fue del 70 por ciento, cubriendo el 100 por ciento en las jornadas del domingo 17, miércoles 20, sábado 23 y domingo 24.
Festival del Ponchito

Con seis intensas jornadas, el Festival del Ponchito fue una verdadera fiesta de color y candidez de la mano de más de 2.700 niños, pertenecientes a academias, escuelas, talleres y ballet de los 16 departamentos de la provincia, además de contar con pequeños talentos procedentes de Córdoba, La Rioja, Tucumán, San Juan y otras provincias.

Más de 20 mil personas disfrutaron de las tardes del Ponchito que, este año, entregó premios revelación a seis pequeños artistas que se lucieron en el escenario “Humberto Jerez”: Melany Santillán de Recreo, Bautista Martínez de La Rioja, Joaquín Gallo (solista guitarra), Uziel Benjamín Soria (malambo), Los Potritos (cuarteto) y Ramiro Martínez (acordeón).
El patio del Museo

El patio criollo fue el espacio alternativo que tuvo el Poncho. Esta propuesta fue creciendo con el correr de los días y tuvo tan buena aceptación que el museo quedó chico y el espacio para cantar y bailar tuvo que trasladarse a las galerías que preceden al museo.

Miles de personas acompañaron esta propuesta, en tanto que decenas de artistas se sumaron, espontáneamente y a modo de colaboración, al micrófono abierto que ofrecía el lugar.
Poncho Diseño

Más de una veintena de expositores de distintos lugares de Catamarca y de otras provincias mostraron sus creaciones en el salón del Poncho Diseño, uno de los espacios más innovadores de la fiesta.

Buenas ventas, muchos contactos y excelentes perspectivas de trabajo en red fue el saldo que, coincidieron los expositores, tuvo este espacio que, tras su debut en 2015, se reinventó y tuvo enorme aceptación entre los visitantes.
Poncho Urbano

La Casa de la Cultura de Catamarca se convirtió en una sucursal de la Fiesta. Bajo la denominación “Poncho Urbano”, del 15 al 24 de julio ofrecieron 55 propuestas artísticas además de visitas guiadas a las más de 1.500 personas que visitaron la casa durante esos días. Según el registro de la Casa, hubo un promedio diario de 150 visitantes, con picos el último fin de semana.