El arte rupestre del este catamarqueño y de Oyola es una de las expresiones más destacadas de este tipo de fenómeno estético, ya sea por su calidad artística como por su complejidad técnica.

Además constituye un patrimonio cultural de gran valor histórico y científico.

A través de esta investigación se pudieron conocer aspectos vinculados a los procesos de formación de los conjuntos rupestres, las actividades que tenían lugar en las cuevas pintadas a través del tiempo, quiénes eran los que visitaban y pintaban en las paredes, de qué estaban hechas las pinturas y cómo se las preparaba, cuáles eran los principales motivos y temas representados.

Por otra parte, también, se pudo lograr un completo catastro de cuevas pintadas y de las patologías que las ponen en riesgo.

Esto último es de gran importancia a la hora de definir políticas y prácticas de difusión y conservación.

La escuela de Arqueología de la Unca y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) brindarán hoy a partir de las 18, en la Casa de la Cultura, una charla sobre las investigaciones arqueológicas que vienen desarrollando en las cuevas con arte rupestre de Oyola y zonas aledañas del departamento El Alto.

La disertación estará a cargo del director del proyecto de investigación Marcos Quesada, y de Soledad Meléndez, investigadores de los mencionados organismos.

Este evento se realiza en el marco de la declaratoria de interés dictada por la cámara nacional de Diputados a las investigaciones conjuntas entre la Universidad Nacional de Catamarca, la Universidad Nacional de San Martín y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial, para el estudio y conservación de las pinturas rupestres descubiertas en las cuevas de Oyola, sierras de Ancasti, provincia de Catamarca.

Por otra parte, también, se pudo lograr un completo catastro de cuevas pintadas y de las patologías que las ponen en riesgo.

Esto último es de gran importancia a la hora de definir políticas y prácticas de difusión y conservación.

La investigación, iniciada en 2009, es llevada adelante por la escuela de Arqueología (Unca), el Centro de Investigación y Transferencia de Catamarca, con financiamiento de la secretaría de Ciencia y Técnica de la Unca, el Conicet, la Agencia Nacional de Promoción Científica y Técnica, el Fondo Nacional de las Artes y la National GeographicSociety.