“La Noche del Cabrito o la Sirena Varada”, con texto y dirección de Alberto Moreno, tendrá a su cargo –como obra invitada- el cierre de la 32º Fiesta Provincial del Teatro de Jujuy, evento que se desarrolla desde el 6 y hasta el 11 de diciembre en la capital de esa provincia.

La obra catamarqueña –ganadora de la Fiesta Provincial del Teatro en 2014 y reconocida como la mejor obra en la 30º Fiesta Nacional del Teatro- fue invitada especialmente para dar cierre a toda una semana de teatro en Jujuy. La función será el domingo 11 de diciembre a las 21 en sala La Hilandería.
Declarados embajadores culturales de la provincia, el elenco está integrado por Silvia Pérez, Carla Acosta, Sofía Cacciato, Luis Palacio, Juan Alessandro y Fernando Uro; cuenta con música original de Jorge Ramos y voz de Albana Matesich. La técnica e iluminación está a cargo de Pablo Lima, la asistencia de dirección de Patricia Medina y la producción de La Corredera.
La Secretaría de Cultura de Catamarca ha declarado de interés cultural, por resolución 002/16 su participación como obra invitada en la fiesta teatral de Jujuy.
Además, el dramaturgo y director teatral andalgalense, Alberto Moreno participará en el marco de la fiesta teatral jujeña de diferentes actividades. Según la programación que figura en la web del INT, participará de Espacio de Desmontaje, a cargo de Marina Rosenzvaig, Alberto Moreno y Sergio Gatica y de la Muestra del Plan Provincial de Formación en Dramaturgia, a cargo de Juan Castro Olivera, Erwin Sebastián Ruiz y Alberto Moreno.

Sobre la obra
“La Noche del Cabrito o la Sirena Varada” cuenta una historia familiar centrada en los preparativos de la cena de navidad. Al transcurrir las horas los integrantes de la familia van armando el escenario en el que se producirá el encuentro forzado pero necesario. A medida que el calor se hace insoportable y los petardos se intensifican se producen otros estallidos vinculados con el pasado, los deseos, los ocultamientos, los recuerdos, el futuro incierto y los sacrificios de las víctimas propiciatorias.
La cotidianeidad se fractura pero inmediatamente los integrantes de la familia montan estrategias para “poder seguir estando juntos”. La noche llega y lo que viene se hace incierto, contingente e intranquilizador.