Catedral Basílica, su Santuario atrae a miles de peregrinos, hijos fieles que buscan en Ella amor y consuelo.

Un dia como hoy, un 5 de abril de 1941, con motivo de la conmemoración de las bodas de Oro de la Coronación de la Sagrada Imagen del Valle, el papa Pío XII, otorga el título de “Basílica Menor” al Santuario, pedido concedido por cablegrama. Ese mismo año, fue declarada Monumento Histórico Nacional

En 1859 se firmó un contrato entre el Sr. Vicario Foráneo, Presb. Don Luis Gabriel Segura y los arquitectos italianos Señores Carlos Tenivella y Natalio Balloca; el que fue rescindido por muerte del Sr. Tenivella, poco después se firmó contrato con otro arquitecto, también italiano, el Sr. Luis Caravatti, para dicha construcción.

Fue el Pbro. José Facundo Segura, quién dio a la construcción un vigoroso impulso hasta verla terminada en 1875. Y, aunque todavía no estaba concluida la obra, el 4 de diciembre de 1869 se realizó una ceremonia muy solemne, durante la cual se inauguró la Catedral Basílica de la Virgen del Valle.
Este templo es uno de los más importantes en su tipo que hay en la Argentina. Se trata de un hermoso edificio, de estilo romántico, cuya sólida construcción y delicadeza de líneas y detalles, lo asemejan a las viejas Catedrales de la Edad Media.
La fachada, con su imponente atrio que avanza hacia la vereda (ahora re mplazada, al igual que la calzada, por el Paseo de la Fe construido en 1995 en adhesión a los 300 años del traslado de la Sagrada Imagen hasta su actual templo, por la Municipalidad de San Fernando del Valle de Catamarca) está enmarcada entre dos altas torres en sus extremos laterales, que culmina con un reducido frontis triangular, lo que da solemne grandiosidad al edificio sacro.
El templo tiene una gran nave principal y dos laterales y cuenta con varias capillas intercomunicadas (tres en el costado sur y cuatro en el norte).
Los pisos fueron construidos con sólidos tablones de algarrobo, hoy de mosaico marmóreos con decoraciones geométricas.
En 1869, la iglesia tenía solo tres naves, pero surgieron dudas acerca de la solidez de la estructura. Por ello por iniciativa del Vicario Segura y por consejo de técnicos, se levantaron las capillas laterales y los arbotantes volantes de los costados.