El equipo de www.catamarcaviva.com.ar quiso dar a conocer el esfuerzo y el coraje de aquellos hombres y mujeres de nuestra Catamarca que por diferentes razones han trascendido las fronteras de nuestra patria chica y hoy se destacan o han sabido llevar su profesión, sus saberes hacia otros horizontes.

Es por ello que nuestro equipo de trabajo quiere hacer público como viven, como trabajan, como ha seguido la vida fuera de Catamarca de estos comprovincianos que hoy trascienden a su lugar de origen. En esta oportunidad queremos contarle la historia de Adolfo Navarro, estudiante de ingeniería agronómica y jugador de hockey sobre césped, quien estuvo un tiempo fuera de nuestra Catamarca por estar becado por sus estudios en la Ciudad de Bogotá, Colombia en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales.

Adolfo nos comentó que pasó por sensaciones muy desiguales ya que en un principio partió fuera de nuestra provincia por que no se sentía contenido por la misma, pero una vez estando lejos, reconoce, que comenzó a extrañar y valorar todo aquello que tenia que ver con nuestra Catamarca, manifestó Adolfo que estando lejos ( en Colombia ), otras de las cosas que más extraña de su Catamarca natal es la comida regional nuestra, nuestros aromas, nuestros sabores, eso tan típico de nuestra tierra que nos identifica en todo el mundo, a tal punto dijo que extraña nuestra comida que ello hizo que baje de peso ya que en cierta manera no se acostumbra al arte culinario de Colombia, agregó que se extraña las empanadas cocinadas por su hermana y el infaltable asado de los domingos de su papá. También nos contaba Adolfo que la persona oriunda de Colombia es una persona calida y de hacer buenas relaciones, pero no tiene ese caracter que distingue al argentino y mas específicamente a quienes habitamos en el Norte de nuestro país con esa caracteristica tan singular de afecto que sobre sale, señaló que le constó mucho no contar con sus afectos con su grupo de amigos con circulo intimo pero que fue todo parte del proceso de adaptación a la nuevo por vivir.

Cuando le preguntamos sobre sus amistades y como era su relacion con ellos a traves de la lejanía comentó que algunas amistades se afianzaron aún más y otras se las aprendió a extrañar con la distancia.

Respecto a los recuerdos de la infancia en su Catamarca, Adolfo recordó vívidamente esas salidas con su perro a pasear, o las tardes llenas de juegos con sus amigos del barrio y no tener que pedir permiso para salir y saberse tranquilo de poder salir a la calle sin que nada ocurriera. También manifestó como recuerdo y dijo extrañar sus paseos por la Alameda con su perra Gelen y salir a tomar mate por el Dique el Jumeal con sus amigos o simplemente salir a caminar por calle Peatonal Rivadavia, algo que quizas para el catamarqueño promedio le parecería insignificante por que es un hecho cotidiano pero que cuando se está lejos uno le da o brinda un valor especial.

Otra de las cosas que rescata Adolfo Navarro de nuestra Catamarca es las salidas a cualquier hora del día y saber que lo puede hacer con tranquilidad y no sentirse quizas tan aturdido por la inmensa cantidad de gente que circula por las calles colombianas ante una gran ciudad como es Bogotá.

En otra parte de la entrevista que realizó el equipo de Catamarca Viva, Adolfo señalaba y destacaba el buen nivel academico del que goza hoy por hoy la Universidad Nacional de Catamarca, cosa que pudo comprender y comparar en los seis meses en los que estuvo como alumno de intercambio en Bogotá. Mencionó como diferencias que en Colombia en la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales quizas como principal fortaleza es el gran espacio fisico del que gozaba esa casa de altos estudios con muchos espacios aulicos, muchos laboratorios y demás pero rescató el nivel académico de nuestra UNCa a la que dijo que no tiene nada que envidiar a ninguna otra universidad.

Finalmente dijo Adolfo que cuenta los dias para retornar a su querida Catamarca y poder continuar con su profesión de cual dijo tener muchos sueños y anhelos a concretar.