Comencé a ‘espiar’ el mundo de la fotografía en mis años de empleado de un laboratorio fotográfico. Después de miles de revelados, mi atención viró de los personajes de las fotos a la intención que, trataba de dilucidar, plasmaban los fotógrafos en sus imágenes.

Empecé a mirar a los profesionales, tratando de entender cómo encaraban las luces, cómo definían enfoques, cómo el entorno conspiraba a favor o en contra de una buena toma. Así estuve por años, mirando también con un dejo de envidia la fotografía periodística que se publicaba en los medios gráficos de Catamarca, la provincia Argentina  donde decidí vivir.

Aunque la inquietud por salir a mirar el mundo con un lente me perseguía hacía tiempo, fue un episodio dramático el que le puso fin a mi inercia, o alas a mis deseos, no sé. En septiembre de 2004, un terremoto de 6,5 grados sacudió a Catamarca. Segundos después salí del laboratorio donde trabajaba y vi escenas de pánico, de desesperación, de confusión, rostros desencajados, abrazos conmovedores, manos que buscaban otras, corridas, llantos, daños, caos.

Los diarios del día después del terremoto no mostraron esos rostros que yo había visto, no representaron la confusión, la desesperación, las corridas. Y lamenté no haber salido, cámara en mano, a registrar el temblor y el temor que había dejado el sacudón en todos los catamarqueños.

Fue entonces que me decidí. En pocos meses abandoné el laboratorio donde había trabajado por una década y pasé a integrar las filas del diario La Unión. Ahí comencé el camino de aprendizaje que aún transito.

Fui jefe de Fotografía del diario El Ancasti y sigo en la búsqueda de mi mejor foto. Sin embargo ya conseguí algunos reconocimientos: el 1º premio de la categoría actualidad en el 1º Concurso de Fotoperiodismo del diario Clarín deBuenos Aires en 2009; el 2º premio del Concurso de Fotografía ‘San Fernando en Imágenes’ de la Municipalidad de la Capital, en Catamarca; una mención especial del concurso de postales de la Municipalidad de Valle Viejo (Catamarca) y un segundo premio en el Concurso ‘Las Carreteras y su Gente’, año 2006.

Una de mis fotos fue seleccionada en un concurso internacional convocado por la UNESCO para luchar contra la desertificación (2009), otra fue elegida en el concurso online del sitio idealistas.org en 2007 y también eligieron uno de mis trabajos en el concurso ‘Imágenes sensibles de la Argentina (2005).

Expuse parte de mi trabajo junto a otros colegas. En 2005, integré la muestra colectiva por los derechos de los niños (Catamarca), más tarde expuse mi trabajo con el grupo de artistas plásticos La Ventolera (Catamarca y Entre Ríos). En 2008 y 2009 organizamos con tres colegas las muestras Hechos 07-08 y Hechos 08-09, mostrando las imágenes de los acontecimientos noticiosos más sobresalientes de esos años en la provincia. También expuse en la muestra anual que realiza la Asociación de Reporteros Gráficos de la Republica Argentina (ARGRA) que se estrenó en Buenos Aires y recorrió parte del país . Finalmente Mario Quiroga nos dijo  tengo la sensación de que Catamarca me dio mucho.

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