Nadia Larcher es una destacada cantante de nuestra Catamarca, andalgalense de pura cepa, mantuvo un contacto con Catamarca Viva para mostrarnos su vida a traves de la musica

Nadia Larcher es hija de Guillermina Contreras y Ramón Larcher, “ellos nacieron en las montañas. Soy parte de la primera generación de pueblerinos de mi familia, nacida en un hospital. Mi mamá, mi abuela y la madre de mi abuela nacieron en la montaña; eran arribeños, campesinos, criadores de cabra”, su lugar de nacimiento es Huachaschi.

“Desde muy chica, la música significó conocimiento, conocer nuevos lugares, cosas que no sabía, mi cultura, el arte de mi tierra, el arte de otros lugares del mundo. Y a partir de allí reflexionar, pensar, mirarme a mí misma, mirar a los demás”.

La música tiene como el mandato y esa cosa fatal del aquí y ahora. Es como el teatro, son las partes escénicas, lo que está vivo.

Los artistas nos subimos muchas veces rápidamente al carruaje del entretenimiento y es como que ya no nos costara nada. Es muy raro hablar del trabajo artístico cuando implicó muy poco: bueno, nos juntamos un par de semanas, ensayamos tales temas y salimos a tocar.

Se le consultó a Nadia Larcher acerca de que estaba realizando en su vida artistica y señaló “Estoy trabajando en dos nuevas obras de dos artistas catamarqueños, con la misma intención: que conmigo venga la reflexión, el pensamiento y el trabajo sobre algo. Los elegidos son Luis Franco y Margarita Palacios, dos figuras enigmáticas, de mucha fuerza. De Franco me interesa todo ese mundo ideológico que nos falta indagar a los catamarqueños; siempre lo vimos como un poeta más panteísta y en realidad es un poeta político tremendo. De Margarita, todo su pasado antes de ser la mujer famosa. No quiero acostumbrarme a subir solamente a un escenario, mientras que del trabajo abajo del escenario no se sabe mucho”.

Tambien se le preguntó a Nadia Larcher acerca de donde se encontraba situada Catamarca en el espectro folklorico nacional y señalaba que Hay una influencia muy grande de una manera de hacer folclore, que ya no tiene que ver con otras provincias. En algún momento se dijo que el folclore de Catamarca estaba muy influenciado por la música de Salta o Santiago del Estero. Más bien creo que hay una influencia muy potente del folclore que nace de la industria; esa industria pop, baladista, que pone en escena una sonoridad: batería, bajo, guitarra eléctrica, voces muy parecidas a artistas como Los Huayra. Hay como una corriente de esa naturaleza que ocupa todos los escenarios provinciales y, después, una corriente muy pequeña, como más independiente, de gente que está indagando, que anda buscando cosas. Creo también que hay mucho por descubrir en el interior. El folclore de Catamarca está vivo, pero considero que hay que tener la precaución de no dejarnos hipnotizar por lo que la industria musical pide o exige para tener determinado éxito.

Respecto a la famosa frase de la esencia folklorica o la esencia de un artista, Nadia Larcher dijo que Creo que a la esencia la vamos conformando a través de nuestros actos, de nuestra manera de trabajar y sentir y, sobre todo, de lo que queremos ver. Por eso la necesidad de volver al interior catamarqueño. Volver a ver las fincas, el agua rica, cantar y ver a Doña María sacando sus productos. Allí hay una esencia que tiene que ver con los conocimientos ancestrales. Entiendo al folclore en una tejedora hilando mientras alguien cosecha la nuez o mientras alguien toca una guitarra. Es todo lo vivo que nace del contacto entre los seres humanos. Cuando pienso en la esencia del folclore pienso en el qué estamos haciendo, cómo miramos a nuestros artesanos, a nuestros productores, a nuestra propia historia. Debemos pensar que, los que hacemos folclore, también somos los que tenemos los micrófonos, algo nada menor el tener un micrófono en una sociedad. Es un poder que hay que manejar con mucha responsabilidad