Rene Arreguez es un destacado artista de nuestra Catamarca que ha dedicado su vida a la musica y al canto, está casado con Carmen Moreno, tiene dos hijos, Ignacio y Mario y cinco nietos Leandro, Uriel, Lautaro, Xian y Mía.

Recuerda con afecto a sus hermanos: Orlando, Raúl, Ángel, Mirtha y Teresa, ya fallecida. Pudo haber sido futbolista, pero no pudo gambetear la pasión por cantar cosas que representen una caricia al oído.

Raúl René Arréguez. El de la banda con nombre propio. nos contó sus vivencias a través de la musica

He puesto los mejores años de mi vida al servicio de la música, desde mi juventud. Comencé a los 18 años, una edad en la que antes te sentías un pibe realmente. Ahora, a los 18, se vive de otra manera, los tiempos han cambiado, es como que se acortó un poco el tiempo de la adolescencia. Queremos ser adultos cuando todavía somos chicos.

Arreguez fue consultado acerca de por que o debido a quién se habia inclinado por la musica y respondió que ” me sentí impulsado por mi mamá. Ella veía mi entusiasmo por cantar y con toda su humildad un día me dijo: “Tiene que aprender a tocar un instrumento; vaya, yo le voy a pagar el profesor”. Así, estimulado por mi madre, fui a la casa de “Ñico” Díaz, un vecino de B° El Mástil, que después fue un reconocido folclorista, integrante del conjunto Los Sembradores. También estaba José Díaz, el hermano, quien en definitiva me dio las primeras enseñanzas en la guitarra y ahí comencé a caminar la vida en compañía de la música. Desde entonces la guitarra fue un punto de referencia hasta el presente.

Todo joven a sus 18 años pasa gran parte de su dia jugando el futbol y para Rene era otra de sus grandes pasiones y por eso se le preguntó acerca de como era tener que elegir o divirse entre el fútbol y la música y Arréguez dijo que “El fútbol fue quizá mi primera pasión, pero esto de la música fue más fuerte. Cuando empecé a tocar los primeros acordes en la guitarra, cambió todo y no tuve ninguna duda: me incliné por la música y el fútbol quedó atrás, no volví a practicarlo más. Me inicié como “4” en el Club Barrio El Mástil y después jugué en (Unida de Santa Rosa) en Juventud, época que compartía el deporte con grandes amigos como Julito Sánchez Reynoso, René Córdoba, Carlitos Vargas (llegó a jugar en el fútbol grande de la AFA), “Kechu” Reartes, “Moro” González, uno de los tantos personajes que había en el B° El Mástil, un lugar al que todavía llevamos en el corazón”.

Acerca de sus primeros pasos en la musica, Rene Arreguez destacó que  “Una vez, en una radio escuché la voz de Leonardo Favio. Corría el año 1968 y Favio sonaba muy fuerte con el tema “Fuiste mía un verano”; se me pegó mucho su timbre de voz y empecé a cantar sus canciones. Increíblemente, por esas cosas de la vida, digamos que tenía un parentesco con la voz de Favio. Recuerdo que me escuchó un amigo del barrio, al que llamábamos “Ficha” Avellaneda y me comentó que era muy conocido del locutor Carlos Javier Bravo y me animó: “Tenés que ir a la radio, va a ser un éxito”. Dejé pasar ese comentario hasta que después me confirmó que había hablado con Bravo y que tenía que ir a LW7 Radio Catamarca, al programa “Sábados estelares”. Un día antes me tenía que someter a una prueba y fui acompañado por dos amigos  con los que posteriormente integraríamos el grupo “Los Genios”: José Luis Vaca y Ricardo González. Ellos me hacían el coro y llamó la atención que con una guitarra criolla saliera cantando temas de Favio. La radio tenía una sala para el público y me fue muy bien, me aplaudieron mucho. Por ese programa desfilaban todos los artistas de esa época, como: Clarita Alsina, Selva Gigena, Carlos Bazán con Los Sembradores, Los de Catamarca y otros muy conocidos”.

Ese día de “Sábados estelares” me escuchó Jorge Nieva, que lideraba un conjunto llamado “Los hippies”. Se puso en contacto conmigo y me dijo que el grupo hacía música instrumental pero que andaban buscando un cantante. Me hizo la propuesta y dentro de mi timidez, acepté, como para probar. Las cosas de la vida: me contó que ellos estaban actuando en la terraza del club Defensores del Norte, que era atendida por “Lucho” González. ¡Increíble! Cincuenta años después, casi en la culminación de mi carrera, hoy estoy tocando con mi banda en “El rincón de Lucho”, el mismo González de mis comienzos. El debut en esa terraza y ante mucha gente fue un verdadero éxito, los temas de Favio gustaron mucho.

Estuve dos años con “Los hippies”. Después me salió otra propuesta, de un grupo cuyo representante era Don Rodolfo “El avión” Rodríguez, alguien muy conocido en el ámbito deportivo, especialmente el futbolístico; uno de sus hijos, Ángel, fue un gran jugador de Defensores del Norte y de la Liga Catamarqueña.

Cuando se le preguntó acerca de si la musica había sido su medio de vida, manifestó que “siempre tuve a la música como un medio de vida. Una expresión musical que dedique su vida para llevarla adelante, necesita cobrar para hacer inversiones en equipamiento. Todo se va haciendo de a poco, por supuesto dentro de los niveles económicos que se manejan en Catamarca. Por eso insisto: claro que la música fue y es un medio de vida para nosotros; hay épocas en que se gana un poco más y otras en que los ingresos merman, pero hay que seguir trabajando para mantener al día todo lo que corresponde a la compra de elementos musicales”.

Actualmente, lidera “La Banda de René Arreguez” compuesta por sus hijos Ignacio y Mario, y sus nietos Leandro, Uriel y Lautaro con quienes recorrió gran parte del país a través de múltiples presentaciones artísticas.

Su repertorio está compuesto por música del recuerdo, tango folclore, cumbia, cuarteto, vals, chamamé y pasodobles, canciones de gran éxito que el público acompaña en cada presentación de la banda.

Finalmente cuando se le pregunto acerca de hasta cuando seguiría vinculado a la musica, dijo “Es una incógnita…la gente no me entró a despedir todavía y no deja de apoyarme. Creo que a eso del final lo va a disponer Dios. Ojalá, eso así, pueda seguir un largo tiempo más. Hoy, 50 años después, puedo decir que valió la pena el esfuerzo.