Muchos también tuvieron la oportunidad de conocer personalmente los bosques de la Patagonia, pero ¿sabían que en Catamarca también tenemos bosques lluviosos y de ambiente frío?

El aliso, que pertenece a la familia de las betuláceas junto a los abedules, es un árbol caducifolio (pierde sus hojas en otoño) y forma grandes extensiones de bosque que parecen de cuento.

En su interior alberga toda una capa verde de musgos, helechos, hepáticas, y hasta encontramos una enorme variedad de hongos de todos colores. Ni hablar de la fauna presente, donde las aves se llevan el primer puesto.

Este bosque mantiene tan bien la humedad en el suelo que hasta en plena época seca lo encontramos húmedo. Un claro ejemplo de eso lo vemos cuando transitamos la cuesta de Las Chacritas y notamos que hay partes de la ruta con barro y otras partes secas. Fíjense que las partes barrosas de la ruta son las que se encuentran “encerradas” por el bosque y las partes secas están más alejadas de este bioma.

Además de la exuberante naturaleza, en el bosque se originan miles de vertientes, arroyos y ríos de agua cristalina que descienden hasta los valles y luego se pierden en la llanura.

Gentileza: Stefan Sauzuk y Gonzalo Martinez