Muy cerca del pueblo de Hualfín se encuentra el sitio arqueológico de la quebrada
Pozo Verde en donde se encuentra el Pucará de Hualfín. Sólo hay que caminar 1

kilómetro para llegar, se puede acceder cruzando la Ruta Nacional 40, hacia el
oeste de la cancha de fútbol siguiendo un sendero. Si bien se encuentra en
proceso de recuperación y según se cuenta, se lo restaurará para atraer al turismo
y así estar a la altura de las Ruinas de El Shincal; es un magnifico lugar para
visitar y si te encuentras en Hualfín, es indispensable recorrerlo ya que de lo
contrario te perderás de uno de los bellos paisajes que tiene para ofrecer esta
localidad del departamento Belén.
Según los vestigios encontrados en la zona, se puede inferir que el Pucará de
Hualfín jugó un papel preponderante durante las primeras décadas de ocupación
Incaica de la zona y que posteriormente este lugar de poder se trasladó 60
kilómetros hacia el sector sur del departamento, es decir que se trasladaron hacia
El Shincal de Quimivil. Todo el sitio comprende unas 5.4 hectáreas con una
“Aukaipata” o plaza principal, con “Kallankas”, “Collcas” y también “Ushnu”, típicas
construcciones incaicas. El sitio fue explorado en el año 1904 por Carlos Bruch.
La zona más espectacular, desde mi punto de vista, es en la quebrada, allí
encontraremos un sinfín de geoformas además de un pequeño cementerio de los
nativos hualfines. Se accede a ella por el lecho del arroyo, no se preocupen que
también hay senderos bien demarcados, que desciende por la quebrada que con el
transcurso del tiempo ha tallado y nos muestra una “garganta” de unos 20 metros
de altura, es por allí que se ingresa al sitio, a lo largo del trayecto encontraremos
una serie de pozos, los famosos pozos verdes, elegidos por los lugareños en el
verano. El lugar sufrió las consecuencias del bandalismo, pero de todas formas
aún quedan intactos muchos recientos.