Sendero El Benteveo es un observatorio de aves, consiste en un área (tipo reserva) que en su interior posee muchos senderos que al recorrerlos podremos ir observando una gran variedad de aves, desde colibríes hasta cóndores. Pero el recorrido no consiste solamente en observar aves, sino que también encontraremos un sendero arqueológico que nos conducen hasta unas rocas que sufrieron la acción de la erosión, más precisamente a la conocida como “tafoni”, dicho proceso dio como resultado la formación de aleros en las rocas, y es en el interior de las rocas que encontraremos pinturas rupestres, que por cierto, algunas fueron pintadas por los aborígenes entre los años 700 y 1300 d.C y muchas otras fueron pintadas hace algunas décadas por unos “picaritos”, por no decir otra palabra, que lo único que lograron fue arruinar este maravilloso lugar y el arte de nuestros antepasados.

Gentileza: Ariel Berrondo

 

 

El sitio se encuentra emplazado sobre la ladera oriental de la Sierra de Ancasti, muy cerca del límite con el departamento La Paz y se está distante a unos 8 kilómetros de la localidad de Icaño (depto. La Paz) y a solo 6 kilómetros de la localidad de San Francisco (depto. Ancasti). Todo el trayecto implica recorrer un camino de tierra en buen estado, pero que en la época de lluvias se suele tornar algo complicado, pero llegar resulta sencillo, además en el ingreso al sendero existe un cartel y los senderos están bien marcados. Llegar hasta donde se encuentran las pinturas rupestres no representa ninguna dificultad, hay que caminar solamente unos 300 metros para llegar.

Recorrer este sitio es una experiencia inolvidable, les aseguro que con cada metro que avancen se sorprenderán con las maravillas que el lugar ofrece, eso sí, bien adentrados en el sendero nos podremos topar con animales salvajes, tales como el pecarí de collar, más conocido como chancho del monte, como fue en mi caso, con amigos logramos escuchar uno a muy pocos metros, una foto del animal era la foto del día, pero no logramos verlo, no sé si fue bueno o malo, ya que el chancho del monte suele ser agresivo, en fin, fue una experiencia única.

Al final del recorrido (si se le puede llamar así) existe una laguna de importantes dimensiones, que en la época estival debe ser hermosa y debe ser un lujo estar allí para sacar fotos a los animales que lleguen a tomar agua, eso sí, llegar demandará caminar unos cuántos kilómetros atravesando bosque que contiene ejemplares de cebiles, palos borrachos entre otros. Ahora veamos algunas fotos del lugar tomadas en el mes de septiembre.