A los 82 años, comenzó a peregrinar hacia la Catedral para “agradecer” a los pies de María, por la vida y los años concedidos.

Ramón Eloy Ahumada, o “Don Ahumadita” como se lo conoce en la pintoresca Guayamba, tenía hace 12 años unos 70 años. En ese momento, y luego de peregrinar por años hacia esta Capital con motivo de la fiesta de la Virgen del Valle, sintió que su cuerpo estaba cansado y que, penosamente ya no podía emprender viaje para ver a la Morenita.

Pero su devoción pudo más y mañana, a los 82 años, comenzará a peregrinar hacia la Catedral para “agradecer” a los pies de María, por la vida y los años concedidos.

“Don Ahumadita” vendrá caminando, escoltado por familiares, y espera llegar el domingo para finalmente celebrar junto a la Virgen del Valle.

Como parte de su devoción, todos los años “Don Ahumadita” recibe en su casa y brinda asistencia a los cientos de peregrinos que vienen desde Santiago del Estero. También, supo integrar agrupaciones de gauchos que, montados a caballo, llegaban a Catamarca para la tradicional procesión.

Hoy, “Don Ahumadita” tiene 7 hijos, 20 nietos y 4 bisnietos. Y su único objetivo es agradecer por ello a la patrona de los catamarqueños.