La cueva de la Candelaria es un centro ceremonial perteneciente a  la Cultura Aguada, y en su interior se pueden apreciar Representaciones Antropomorfas (danzarines y pastores) y zoomorfa (figura del jaguar de múltiples cabezas) que tienen entre 1.000 y 1.500 años de antigüedad  por lo que corresponden a la etapa Tardía de la Cultura Aguada. También se encuentran representados  cazadores y recolectores provenientes de todo el Noroeste Argentino que llegaban hasta el lugar y dejaban representadas sus actividades.  La técnica utilizada en las pinturas rupestres es una pigmentación vegetal mezclada con cal.

Según se cuenta,  los antiguos moradores de esta cueva, utilizaban el fruto del cebil que se encuentra en toda la zona como alucinógeno para realizar las representaciones y sus rituales. La cueva de la Candelaria  logra conservarse en el tiempo porque está protegida del sol y el agua, por la técnica usada en las pinturas y sobre todo por estar lejos de la mano del hombre.